Entrene a su equipo para un rendimiento sobresaliente

Las mejores prácticas de coaching de los consultores de Krauthammer

El éxito de las organizaciones se concreta en buenos managers que saben cómo ejercer el liderazgo. Pero ser un buen manager no es fácil. Implica mucho más que limitarse a establecer objetivos, supervisar un equipo de trabajo o asegurarse de seguir una estrategia trazada y cumplir objetivos.

 

Al revés: hoy en día, los managers más exitosos se aseguran de que todos y cada uno de los integrantes de sus equipos rindan al máximo nivel. Y eso lo consiguen empleando con eficacia el poder del coaching. Estas estrellas del management destacan especialmente a la hora de motivar a todos los integrantes de sus equipos para que desarrollen un potencial sobresaliente.

 

Pero ¿cómo lo hacen? Tuvimos un interesante intercambio de pareceres con algunos consultores y managers de Krauthammer*. Lea en este artículo el resumen de nuestro análisis, que le dará las claves para lograr que todos y cada uno de los integrantes de su equipo rindan al máximo nivel.

 

El coaching es clave

Los buenos managers se convierten en excelentes managers cuando entienden el valor de su función como formadores. Con solo convertir la gestión en orientación, son capaces de liderar a los integrantes de sus equipos y de llevarlos a cotas de rendimiento inimaginables. Desde el primer momento, establecen un marco de apoyo y colaboración en el que tanto el aprendizaje como el trabajo se encuentran en el centro de todo lo que hace el equipo. También se establecen expectativas realistas y razonables en función de las responsabilidades de cada persona. Su actividad de gestión se orienta a la creación de un entorno seguro en el que cada persona sabe que se puede experimentar y fracasar, y en el que la complejidad y la responsabilidad de las tareas o los proyectos se incrementa poco a poco después de saborear el éxito. Además, los grandes coaches se aseguran de reconocer, celebrar y compartir cada caso de éxito.

Conocer a la persona

Los mejores managers dedican tiempo a su papel de coach. Emplean el tiempo necesario para conocer a cada integrante del equipo. Con atención, observan detenidamente a cada miembro para entender su personalidad individual (por ejemplo, a través de una evaluación DISC) y sus pautas de aprendizaje. Además, se empeñan en conocer los puntos fuertes de cada integrante del equipo y su voluntad de ejecutar sus responsabilidades. Eso les permite identificar las fortalezas individuales. Al profundizar en el conocimiento personal, también son capaces de detectar si tienen que aplicar un estilo de capacitación que reúna disuasión e incentivos, o ambos.  Invertir tiempo en la persona constituye además el punto de inicio para desarrollar una relación satisfactoria. Hacer que cada integrante del equipo se sienta valorado y apreciado es un elemento fundamental a la hora de establecer una base sólida de confianza que permita avanzar y consolidar el compromiso individual.

Preguntar, no afirmar

Mediante la formulación de preguntas, un coach eficaz ayuda a los integrantes del equipo a articular sus objetivos y sus retos personales. En vez de facilitar las soluciones, lo que hacen es fomentar que la persona encuentre sus propias respuestas. Son conscientes de que las personas capaces de aclarar sus propias prioridades y de diseñar estrategias alineadas con sus principales objetivos muestran un compromiso mayor a la hora de ponerlas en marcha. Y este compromiso es básico para rendir de modo sobresaliente.

Escuche con atención

Uno de los aspectos más destacados en un buen coach es su capacidad de escuchar con atención. Son conscientes de que entender a la persona y sus motivaciones es algo fundamental. Al prestarles toda su atención, son capaces de crear una conexión de alta calidad que invita a los integrantes del equipo a abrirse más y a pensar de una manera más creativa. Poner el foco en las aportaciones del equipo es el mejor método para descubrir su “punto ideal”, lo que enlaza directamente con el objetivo del sobresaliente.

Ofrezca una experiencia agradable

Los mejores coaches mantienen el ritmo y la energía de las sesiones de capacitación de manera que resulten lo más estimulantes posible. Emplean su imaginación para adaptar la duración, el estilo, los ejercicios, las preguntas y los enfoques, así como la ubicación donde tiene lugar la sesión de coaching. Si son capaces de construir sesiones memorables, saben que el tema de discusión será también memorable. Además, también será mayor la voluntad de la persona de implementar las acciones, los cambios o las mejoras correspondientes. Aunque los asuntos serios reclaman un comportamiento serio, también hay muchas oportunidades de pasárselo bien. Los buenos coaches no pierden la ocasión de hacer del coaching algo divertido, tanto para ellos mismos como para los integrantes de los equipos.

Como manager, la capacitación es una de las herramientas más potentes con las que cuenta. Al invertir tiempo y energía en la capacitación, estará en condiciones de apoyar de una manera positiva el rendimiento global de su equipo y su contribución al éxito de la organización.

 

Principales recomendaciones para una capacitación sobresaliente

 1) Conviértalo en una inversión a largo plazo

Los resultados no suelen aparecer de inmediato; por lo tanto, prepárese para dedicar su tiempo y energía a todos y cada uno de los integrantes de su equipo. Por encima de todo, sea persistente y no deje que otras cosas que puedan parecer más importantes le hagan modificar sus planes de formación y capacitación.

 2) Mantenga un clima abierto

Estimule en todo momento una comunicación abierta pero con un tono de confrontación positiva. Asegúrese de que los integrantes de su equipo sean conscientes de que no hay ningún tabú y de que la experimentación es bienvenida.

 3) Planifique el trayecto conjuntamente

Valore la situación actual de los integrantes del equipo y pregúnteles por la visión estratégica. Defina pequeños pasos de manera conjunta y establezca objetivos razonables. Acuerde las expectativas y el modo de aplicarlas; después, realice un seguimiento sostenido con apoyo y crítica constructiva.

4) Sea usted coachee

Contar con su propio coach le proporcionará la posibilidad de que sus procesos de coaching sean supervisados por otra persona.  Esta es una práctica muy recomendable, ya que puede proporcionarle una perspectiva nueva y ayudarle a cuestionar sus propias percepciones.